2013
02.09

El fin de semana pasado acudí a mi primer evento de StartUp. Parece mentira, pero ya va a hacer casi una semana del StartUp Weekend Tenerife. Para el que no lo conozca, los eventos StartUp Weekend que consisten en una especie de concurso para llevar a cabo una idea de empresa semilla (start up). Un evento que, por muy manido que suene, me ha cambiado profundamente y para bien. 😀

El viernes estaba un poco nervioso, excitado. Realmente no sabía qué me iba a encontrar (no tengo experiencia en este tipo de eventos), ni tenía ninguna idea que exponer. Iba a ver y, si acaso, a ayudar con mi habilidades de programador y aportar lo que pudiera al equipo con el que colaborara, pero desconocía dónde me había metido.

Sin embargo, lejos de eso, lo primero que vi fue a un montón de compañeros y gente conocida.
Vi a un montón de excompañeros de mi facultad. Vi a los chicos de Agile Canarias. Vi a los organizadores, a Juanjo (Altavista Ventures), a Elena y Ángel (Coworking Nomad), a Carlos y Samuel (FEULL), entre otros, dejándose la piel para que el evento saliera con tan excelente nivel. Y en la recepción, un catering fantástico, que aventuraba el genial fin de semana que se avecinaba.

Finalmente me alisté con un grupo para desarrollar el proyecto SpeakApps y ¡quedamos segundos!

2º puesto! Bieeen!

¡2º puesto! ¡Bieen!


Aprendí muchísimo, y esto es lo que me llevé conmigo:

  • Existe un enorme ‘gap’ de conocimiento todavía hoy entre la gente que se dedica profesionalmente a la informática y la que no. En realidad la profesión de “informático” ha desaparecido. Todos los usuarios hoy son informáticos, y las profesiones relacionadas con la misma se han diversificado y especializado.
  • La gente es chachi. A veces soy desconfiado, y creo que ahora soy más abierto.
  • Todos tenemos nuestros puntos fuertes y débiles. Todos podemos aportar, y también debemos dejar que nos ayuden.
  • Me vi en un grupo intentando crear una solución simple en 48h de un problema técnicamente difícil a primera vista y lo logramos. Soy capaz de buscar soluciones creativas y rápidas. Soy “lean” y no lo sabía. Sirvo para emprender. Creo que esto fue lo más importante.

Cuando terminó el evento algo había cambiado para mí. Me sentía transformado: estaba con una energía y una motivación que no conocía antes, y que todavía hoy conservo para seguir adelante. 😉

Tuve incluso la sensación (muy sutil) de que confiaba más en mi mismo, y lo proyectaba. En consecuencia, la gente parecía tomarme más en serio. La gente interactúa contigo según lo que proyectas, y esto depende en gran medida de tu estado mental interno.

Lo único malo del Startup Weekend: pues que se terminó. 😛 A esperar al siguiente.

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